Una separación o un divorcio es uno de los momentos más delicados que puede atravesar una persona. A la carga emocional se suman decisiones importantes que afectarán al patrimonio, a los hijos y al futuro de toda la familia.

Precisamente por esa mezcla de emociones e incertidumbre, es habitual cometer errores que después resultan muy difíciles —e incluso imposibles— de corregir.

En este artículo repasamos los diez errores más frecuentes que vemos en nuestro despacho y explicamos cómo evitarlos.

  1. Tomar decisiones guiándose únicamente por las emociones

Es completamente normal sentir enfado, tristeza o frustración. Sin embargo, tomar decisiones importantes desde ese estado emocional suele conducir a acuerdos perjudiciales o a conflictos innecesarios.

Antes de firmar cualquier documento o iniciar acciones legales, conviene valorar la situación con calma y conocer cuáles son realmente nuestros derechos y obligaciones.

  1. Esperar demasiado para consultar con un abogado

Muchas personas acuden al abogado cuando el conflicto ya está completamente enquistado.

Sin embargo, recibir asesoramiento desde el principio permite conocer las distintas opciones disponibles, evitar errores y, en muchas ocasiones, alcanzar acuerdos que reducen el tiempo, el coste y el desgaste emocional del procedimiento.

  1. Utilizar a los hijos como intermediarios

Uno de los errores más perjudiciales es hacer que los hijos transmitan mensajes entre los progenitores o involucrarlos en los problemas de la pareja.

Los menores no deben asumir responsabilidades que corresponden exclusivamente a los adultos. Proteger su estabilidad emocional siempre debe ser una prioridad.

  1. Hablar mal del otro progenitor delante de los hijos

Aunque exista un conflicto importante, los hijos no deben verse obligados a posicionarse.

Los tribunales valoran muy negativamente aquellas conductas que perjudican la relación de los menores con el otro progenitor.

  1. Ocultar información económica

Intentar esconder ingresos, cuentas bancarias o bienes suele acabar generando más problemas que beneficios.

Actualmente existen numerosos mecanismos para averiguar la situación patrimonial de cada parte y la falta de transparencia puede perjudicar seriamente la credibilidad durante el procedimiento.

  1. Firmar acuerdos sin comprender sus consecuencias

Es relativamente frecuente que una de las partes firme un convenio únicamente para terminar cuanto antes el conflicto.

Sin embargo, un acuerdo de divorcio puede regular cuestiones muy importantes como la custodia de los hijos, la pensión de alimentos, el uso de la vivienda familiar o el reparto del patrimonio.

Antes de firmar cualquier documento conviene comprender perfectamente todas sus consecuencias.

  1. Publicar determinados contenidos en redes sociales

Las publicaciones en redes sociales pueden utilizarse como prueba en un procedimiento judicial.

Fotografías, comentarios o vídeos aparentemente inofensivos pueden llegar a afectar a procedimientos relacionados con la capacidad económica, la custodia o incluso la credibilidad de una de las partes.

Durante una separación es recomendable actuar con prudencia.

  1. Incumplir los acuerdos o la resolución judicial

No entregar a los hijos en los horarios establecidos, dejar de pagar la pensión o impedir las comunicaciones con el otro progenitor puede tener importantes consecuencias legales.

Si las circunstancias cambian, lo adecuado es solicitar una modificación de las medidas, no decidir unilateralmente dejar de cumplirlas.

  1. Pensar únicamente en el presente

En ocasiones se aceptan determinadas condiciones para terminar rápidamente el procedimiento sin valorar cómo afectarán dentro de cinco o diez años.

Las decisiones adoptadas durante un divorcio pueden tener efectos durante mucho tiempo, por lo que conviene analizar cada aspecto con una visión de futuro.

  1. Creer que todos los divorcios son iguales

Cada familia tiene unas circunstancias completamente distintas.

Lo que ha ocurrido a un familiar, un amigo o un compañero de trabajo no tiene por qué ser aplicable a otro caso. La legislación, la jurisprudencia y las circunstancias personales hacen que cada procedimiento deba estudiarse de forma individualizada.

La importancia de recibir asesoramiento desde el principio

En muchas ocasiones, un buen asesoramiento jurídico al inicio del proceso evita conflictos posteriores, reduce el tiempo de tramitación y facilita alcanzar acuerdos más satisfactorios para ambas partes.

La separación supone el final de una relación de pareja, pero también el inicio de una nueva etapa. Afrontarla con información, tranquilidad y el acompañamiento de un abogado especializado puede marcar una diferencia importante en el resultado final.

En Viñas Advocats contamos con una amplia experiencia en Derecho de Familia y acompañamos a nuestros clientes durante todo el procedimiento, buscando siempre la solución que mejor proteja sus intereses y, especialmente, el bienestar de los hijos.