Les presentamos la entrevista del pasado 17 de noviembre al psicólogo José Luis Bimbela, en relación a la publicación de su libro “Yo decido: la tecnología con alma”, en el que proporciona las claves del self counseling, término que proviene de la época del VIH donde tuvimos que aplicar técnicas de otros ámbitos. Por ello, el counseling lo estructura en tres tipos de habilidades:

 

– Habilidades emocionales.

– Habilidades comunicativas.

– Habilidades para motivar cambios de comportamiento.

 

En relación al “Self”, Bimbela explica que con ello se refiere a que lo primero que hay que trabajar es el propio “yo” para luego abordar todo lo demás. Esto es en referencia a distintos casos que se ha encontrado en cuanto a que los propios educadores que suelen aplicar estas técnicas en su profesión, cuando llegan a casa se olvidan de aplicarlas.

 

El autor define “la tecnología con alma” como el manual de instrucciones que parte de la primera persona del singular y termina en la primera persona del plural. Es decir, hay que trabajar primero el “yo conmigo”, mis habilidades emocionales; luego el “yo contigo”, mis habilidades de comunicación; y por último el “nosotros”, cuando establecemos relaciones a nivel comunitario. Por tanto, el orden de los factores sí altera el producto.

 

Por otro lado, ha elaborado una serie de tablas. Entre ellas destaca la Tabla de Gimnasia Emocional –TGE- . Con ello, lo que pretende transmitir es que su técnica no funciona con magia, sino mediante gimnasia, mediante entrenamiento.

 

Trata también la importancia de saber dimitir del trabajo, de una pareja, de un amigo… Explica que resulta muy liberador saber que uno es capaz de dimitir. En el tema laboral ante todo hay que tener en cuenta que uno no está por obligación, sino por vocación.

 

Otro de los aspectos en los que hace hincapié es en la “revolución relacional”. Básicamente se basa en que la gente expresa demasiada teatralidad. El libro propone cambios que hay que hacer en la forma de relacionarnos, evitar chillidos y golpes por ejemplo. El psicólogo explica que primero hay que trabajar las propias emociones y luego hay que pensar qué se debe decir. Esto permite desarrollar habilidades técnicas para lograr una mejor comunicación, más saludable físicamente, emocionalmente, socialmente e incluso espiritualmente.

 

De este modo, el autor explica que la motivación que le llevó a escribir el libro fue para agradecer al mundo lo feliz que ha sido y las cosas que le ha dado, por ello optó por no lucrarse con él y dirigir todos los beneficios a la ONG Sicom.